Acompañamos a familias y cuidadores de personas con demencia, para que nadie tenga que recorrer este camino en soledad
Acompañamos a familias y cuidadores de personas con demencia, para que nadie tenga que recorrer este camino en soledad
Acompañamos a familias y cuidadores de personas con demencia, para que nadie tenga que recorrer este camino en soledad
Somos una fundación nacida en Viena que brinda acompañamiento emocional, orientación práctica y contención espiritual a familiares y cuidadores de personas con demencia, especialmente Alzheimer, en la comunidad hispanohablante.
El cuidado no debería ser un camino solitario, sino sostenido por una red de apoyo humano y de fe.
El problema que abordamos
En todo el mundo, y de manera especialmente marcada en Latinoamérica, miles de familias enfrentan el Alzheimer y otras demencias sin información, apoyo psicológico ni espacios de contención.
Los cuidados suelen centrarse en el paciente, mientras los cuidadores y familiares experimentan un profundo desgaste emocional, físico y espiritual.
La falta de acompañamiento genera depresión, ansiedad, agotamiento y pérdida de la fe, lo que termina afectando tanto al cuidador como a la persona que cuida.
El problema que abordamos
En todo el mundo, y de manera especialmente marcada en Latinoamérica, miles de familias enfrentan el Alzheimer y otras demencias sin información, apoyo psicológico ni espacios de contención.
Los cuidados suelen centrarse en el paciente, mientras los cuidadores y familiares experimentan un profundo desgaste emocional, físico y espiritual.
La falta de acompañamiento genera depresión, ansiedad, agotamiento y pérdida de la fe, lo que termina afectando tanto al cuidador como a la persona que cuida.
Nuestra respuesta
Frente a la soledad y el desgaste que enfrentan quienes cuidan, construimos una red de acompañamiento humano, emocional y espiritual para que las familias no transiten este proceso solas.
A través de espacios seguros de escucha, orientación y contención, fortalecemos a los cuidadores para que puedan acompañar con mayor bienestar, dignidad y esperanza.
Nuestra respuesta
Frente a la soledad y el desgaste que enfrentan quienes cuidan, construimos una red de acompañamiento humano, emocional y espiritual para que las familias no transiten este proceso solas.
A través de espacios seguros de escucha, orientación y contención, fortalecemos a los cuidadores para que puedan acompañar con mayor bienestar, dignidad y esperanza.
Testimonios
Como cuidadora de un familiar con demencia, la charla que ofreció Corazones Solidarios me aportó herramientas prácticas para el día a día y me ayudó a entender mejor la enfermedad.
Valoré mucho la calidad humana de todos los panelistas, que me hicieron sentir comprendida y me recordaron la importancia de cuidarme a mí misma. Estoy muy agradecida.
El acompañamiento fue de gran ayuda en un momento difícil cuidando a mi mamá con Alzheimer. Gracias al apoyo psicológico, espiritual y práctico, pude desahogarme, sentirme escuchada y comprender mis emociones.
Aprendí la importancia de cuidarme, pedir ayuda y vivir este proceso con calma y compasión. Hoy me siento más tranquila y con herramientas.
Como cuidadora profesional e hija de una persona con Alzheimer, me sentí muy identificada con los casos expuestos, especialmente sobre la supervigilancia en personas con demencia.
Obtuve herramientas prácticas para mi trabajo y el cuidado de mi mamá. Ahora veo que no estoy sola. El mayor aprendizaje fue aprender el autocuidado, la paciencia y la empatía en este proceso.

